1. En un tanque con agitación, agrega el agua tratada. 2. Añade lentamente la celulosa para evitar grumos. Deja hidratar por 15-30 minutos. 3. Incorpora los tensoactivos para ayudar a la dispersión. 4. Ajusta el pH con el estabilizante (normalmente amoníaco o trietanolamina) a un rango de 8.5–9.5. 5. Agrega el bactericida.
2. Dispersión de pigmentos y cargas
6. Añade el dióxido de titanio poco a poco, con agitación fuerte. 7. Incorpora las cargas minerales (como carbonato de calcio, caolín, etc.). 8. Añade el co-solvente (como glicoles) para mejorar la aplicación y evitar marcas de brocha.
3. Fase de resina y coalescente
9. Agrega la resina acrílica lentamente, manteniendo la agitación. 10. Incorpora el coalescente (como Texanol o butilglicol) para mejorar la formación de película.
4. Homogeneización final
11. Mezcla todo durante 15–30 minutos hasta obtener una pasta homogénea. 12. Ajusta viscosidad si es necesario (con agua o espesante adicional). 13. Filtra si es necesario y envasa.